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jueves, 6 de junio de 2013

ENCUENTRO FRATERNO

Comida en el albergue, lugar de encuentro y fraternidad
El pasado miércoles, 5 de junio, el albergue se convirtio en un lugar de encuentro para voluntarios y técnicos, que desarrollamos nuestra labor en el Área de Inclusión de Cáritas Diocesana. Fue algo más que compartir la tradicional comida de verano, se convirtió en un momento para conocernos, volvernos a ver, compartir nuestras esperanzas...

Juan Manuel Aragonés, director de Cáritas en nuestra diócesis, al mismo tiempo que nos dio las gracias a todos por nuestro esfuerzo, nos recordó que momentos como este son necesarios porque sentimos que no estamos solos, somos comunidad, en esta dificil tarea que se nos ha encomendado como miembros de Cáritas...
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martes, 20 de diciembre de 2011

RIPIOS DE LA NOCHEBUENA

Si pido un paper mate vale la pena
que escriba ripios quebrados en nochebuena.

Y algún soneto que rime con parangón
de la cuadrilla del verso del buen turrón.

Si el niño nace esta noche el tamborilero
te canta la mari–morena en el ropero.

Pendiente me tiene en vilo por ver el pico
que luce cuando te canta un villancico.

Anuncian la buena nueva dando la lata
la Marta la Lola y el coro de la piñata.

Las pinches y las que barren parece ser
que limpian las telarañas del caganer.

Seguro que otro conserje a la cocinera
le roba el chocolatillo y no se entera.

Presiento que se avecinan noches de paz
si ordena las directrices el capataz.

Supongo que el peluquero vendrá a la cena
con tinte para los rizos de mí melena.

Veré como el voluntario no pierde comba
tocando la pandereta y la zambomba.

La bota, los polvorones con el sorbete
y acabo la noche buena en el retrete.

Soñando que mister marshall no me controla
la tele con Santa Claus de la coca cola.

La madre con su criterio tú sabes bien
que manda cuando se arma aquí el belén.

Si puedo alegrar tú vida cuando la bordo
la suerte que ya ha llegado y te toca el sordo.

Deseo felicitaros cuando celebre
con todos las navidades en un pesebre.

Y el próximo con humildad,
siendo más viejos que antaño
que nos dure todo el año
la magia de navidad.



Fabrilo

(recitado en la comida de Navidad del albergue)
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lunes, 19 de diciembre de 2011

COMENZAMOS LA CELEBRACIÓN DE LA NAVIDAD EN EL ALBERGUE

Hoy nos hemos reunido para celebrar la Navidad todas las personas que dedicamos parte de nuestro tiempo, como voluntarios o trabajadores, a que el albergue, el comedor, el centro de día y el servicio de ropero, duchas y lavandería, sea una realidad donde se sientan acogidos todas las personas que se acercan a nosotros, buscando una pequeña solución a sus problemas. Además nos han acompañado Juan Manuel Aragonés, director de Cáritas Diocesana, Manolo Romani, voluntario responsable del programa de transeúntes, las trabajadoras y parte de los voluntarios del Servicio de Acogida Integral de Cáritas y una representación del Centro de Inserción Social Pati.

Ha sido un momento para compartir nuestras ideas e inquietudes, pero sobretodo para estar juntos, más allá del ajetreo de todos los días. Para finalizar se ha repartido un obsequio realizado en el centro de día.

Quiero dar las gracias a todos por el trabajo que se realiza desde este recurso, con muchísimo amor hacia estas personas, olvidadas tantas veces.
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lunes, 28 de noviembre de 2011

Y PARA TERMINAR... UNA EUCARISTÍA

Para terminar la SEMANA DE LOS SIN TECHO se ha celebrado una Eucaristía, presidida por el P. Juan Manuel Enrich, delegado episcopal de Cáritas en nuestra diócesis. En la homilía se nos ha recordado que Jesucristo fue un marginado social, rechazado por la sociedad de su época. Además se nos ha invitado a intentar descubrir a Jesús presente en el hermano, especialmente en el pobre…

Esta Eucaristía ha sido una acción de gracias a Dios por esta semana de actividades que acabamos de realizar. También hemos querido aprovechar el momento para pedirle a Dios fuerzas para trabajar para que los derechos de todos sean reconocidos.
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miércoles, 26 de octubre de 2011

Gastronomía

Que paradoja. Menuda elección. Una España tremenda. Los ricos cada vez más ricos y los pobres son más y más pobres.
Restaurantes de solidaridad, de dar aquello que da dignidad al hombre, un plato de comida caliente servido con una sonrisa y una buena dosis de cariño. Un segundo para escuchar y una carta abierta para escribir un deseo, una petición, una necesidad. No tiene parangón nuestro restaurante. El precio es la vida, la comida siempre insuficiente… pero el hombre protagonista, la persona que pasa por la puerta señor del plato, la mesa y el tiempo. Las hambres insaciables. Hambre de justicia y de dignidad que un plato de comida caliente sólo hace que brille con más fuerza su carencia. Unos macarrones con el agujero demasiado grande que no llenan el hueco del corazón roto por la calle de todos que sólo algunos pueden transitar sin mojarse y pasar frío. El postre que sólo es el billete de salida para un viaje a ninguna parte a continuar la búsqueda de un imposible cerrado por la lujuria de los de siempre. Pasa, no lo dudes si lo necesitas, siempre tendrás un sitio para sentarte, un pan multiplicado por la pericia y generosidad de unos pocos que dan su vida en ello.
Mantendremos abiertos nuestros restaurantes sociales mientras el cliente quiera, aquí siempre es el que manda, el que mira y pide. Encontraremos la manera de multiplicar los panes y los peces de cualquier niño generoso que quiera compartirlos. Seguimos un mandato de un experto en comidas que sabía multiplicar, que disfrutaba comiendo y que lo mataron por comer con los que nadie quería comer.
Nuestros clientes no son insaciables como otros que se comen hasta lo que no les pertenece, mojan en los platos de los otros hasta secarles la salsa de la vida. Tragones incansables de lo suyo, lo tuyo y lo mío. Normalmente acuden invitados por los otros, aprendices de glotonería que se conforman con las migajas. No se miran, no sonríen, no se hablan pero no paran de tragar, insaciables. Barrigas y carteras llenas del interés, las comisiones y el dinero de los otros. ¡Ya vale de comer, ya vale de comernos! 

David Oliver Felipo, amigo
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